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Jueves 17 de Mayo del 2012

La Columna del Director | 02-02-2012 | Juan Carlos Tafur

Implacables contra el terrorismo

No hay tregua alguna ni concesión política que se le deba dar a Sendero Luminoso. Si el “camarada Artemio” no nos está agarrando nuevamente de idiotas y efectivamente quiere rendirse, el camino es solo uno: que anuncie el lugar de rendición, que entregue las armas y que tanto él como sus seguidores se pongan a órdenes de la justicia para recibir las condenas que se merecen.

 

La única concesión que se les puede dar a los senderistas es la aplicación de la ley, como Estado democrático que somos. Respetarles la vida, el debido proceso, y no más. Se nos ha informado que se ha entablado un proceso de rendición que incluye la entrega de información clave de las redes de apoyo del narcotráfico con las que cuenta. Y que apenas ello culmine se procederá a su captura formal. Ojalá sea así y nos libremos de una vez por todas de este remanente terrorista que sigue actuando impunemente.

 

Y respecto de la fachada legal del senderismo, como es el Movadef, esperamos que los servicios de inteligencia ya hayan empezado a actuar. De los 300 mil firmantes de su solicitud de inscripción como partido político, probablemente debe haber una mayoría de incautos que ha firmado sin saber siquiera por qué lo estaba haciendo.

 

Pero que no sean 300 mil, sino 30 mil, o menos aún, tres mil los que sí comparten plenamente la ideología de terror implícita en el llamado “pensamiento Gonzalo”, ya es un asunto que debiera preocupar. Con menos gente comenzó Sendero Luminoso el baño de sangre que nos enlutó durante veinte años.

 

Y cerrado el camino de la política –como correspondía hacerlo- no se irán a sus casas a seguir una vida cotidiana. Para ellos, la lucha armada como instrumento revolucionario no ha dejado de ser su principio rector. Como ellos mismos lo han señalado, simplemente han asumido que “en estos momentos” no es viable.

 

Y con las “tecnologías terroristas” cada vez más asequibles a cualquier ciudadano, debemos estar preparados. La sociedad peruana, esta vez, no puede estar desprevenida y debe estar atenta a que no se repita nuevamente, bajo otras modalidades, una versión actualizada de la violencia como método de acción política.

 

La exposición mediática obtenida y la victimización de la que van a hacer gala encontrará seguramente en algunos sectores un atractivo que todavía como Estado no hemos podido inocular. En esa medida, y por lo pronto, más allá de los esfuerzos de la sociedad civil para hacerles frente, es imperativo que nuestras fuerzas del orden tomen cartas en el asunto. La amenaza sigue latente y debe ser aplastada con las armas de la ley, sin miramientos. Aprendamos la lección. Inteligencia y legalidad deberían bastar para extirpar el germen de terror que penosamente hemos visto que subsiste en nuestro seno.

 
Juan Carlos
Tafur

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