Si Ollanta Humala sigue creciendo y logra pasar a la segunda vuelta, el candidato que, sin lugar a dudas, quisiera tener al frente es a Pedro Pablo Kuczynski. Es al que más probabilidades tendría de ganarle.
PPK ha subido una barbaridad a costa de Alejandro Toledo. Quizás siga subiendo algo más en las encuestas venideras. Lo dudamos, pero es posible. Eso depende más que de él, del líder de Perú Posible, quien ha sabido cambiar de estrategia en la última semana y podría detener su caída y hasta retomar una tendencia ascendente.
Según muchos analistas, Ollanta Humala es el candidato contra el que todos quisieran estar en la jornada definitoria porque así la tienen fija. Craso error cometerían quienes piensen eso (al igual que quienes creen que Keiko es también la contendora perfecta en tal circunstancia).
Ya Humala en el 2006, con una carga negativa inmensamente superior a la que hoy exhibe, casi gana las elecciones. El pánico que despertó y la indudable habilidad política de Alan García impidieron su triunfo. Es más, estamos seguros que si la segunda vuelta de entonces hubiese sido entre el líder nacionalista y Lourdes Flores, hoy estaría sentado en Palacio el comandante.
Ese ánimo aterrado de buena parte de la población respecto de Humala ha disminuido considerablemente. Y, sin quererlo, la labor de zapa de García en contra de Toledo le ha permitido trepar, contra todos los pronósticos, y ponerse a tiro de piedra de disputar la segunda vuelta.
Si PPK pasa a la segunda vuelta va a ser gracias a una constelación de hechos (aunque la soberbia parece haberlo poseído y eso, ya se sabe, se paga caro en una elección) que difícilmente se repetiría entre el 10 de abril y la segunda vuelta.
Los votos de Toledo no irán donde él. Le pasaría a PPK lo mismo que a Lourdes cuando sacó a Kouri de la elección municipal. Los seguidores de Kouri se fueron en mancha donde Villarán. Lo mismo creemos que ocurriría con los toledistas ante la disyuntiva Humala versus PPK.
¿Los votantes C-D de Keiko y Castañeda irían detrás del líder de Alianza por el Gran Cambio? No hay ninguna razón para suponer que algo así pueda ocurrir. Por el contrario, es mucho más probable que recalen detrás del reciclado candidato nacionalista.
Si todo esto ocurriese, ya sabremos, en todo caso, hacia dónde voltear a echarle la culpa de que se abra un escenario de retroceso económico en el país y se interrumpa la dinámica del crecimiento. Alan García, una vez más, dejaría una herencia política riesgosa para el país.
Juan Carlos
Tafur