1.- Keiko Fujimori y Ollanta Humala han sufrido una transformación. Casi pueden parecer candidatos transgénicos. El problema es que nos les vaya a reaparecer el gen recesivo. Por último, habrá que comprar uno u otro, pero para proteger el “ambiente político” habrá que cuidar que no vayan a arraigar.
2.- Ollanta Humala puede ser Lula y no Chávez, pero si es un mal Lula, igual estamos fregados.
3.- Keiko Fujimori dice que no va a reeditar el gobierno de su padre. Pero si reedita el gobierno de su padrino Alan García, igual estamos fregados.
4.- Pedro Pablo Kuczynski se niega a la extinción que le corresponde. El problema es que ha probado el ‘Viagra’ político y no tolera el síndrome de abstinencia. Se espera que su ‘parada’ de hoy sea la última que tenga.
5.- Luis Castañeda se resiste a aceptar que luego de su derrota es lo más parecido a un holograma. Tanto coqueteo con Keiko Fujimori hace que se le vea el fustán de su incontenible deseo de que a falta de la presidencial le den una banda ministerial.
6.- Alejandro Toledo está siendo presionado para jugársela por el candidato de Gana Perú. ¿Alguien le habrá avisado que el endose electoral no existe en el Perú? En todo caso, hasta el momento, lo único que parece haberle endosado a Humala es la tradición de la ‘hora Cabana’.
7.- Hay encuestadoras respetables y acertadas. Otras respetables, pero con tradición de inconsistencias. Finalmente, las hay cuyo margen de error estadístico es de +- 18% (cualquier semejanza con la tasa del IGV es pura coincidencia).
8.- El presidente Alan García está aprovechando la distracción electoral para deschavarse. No solo con declaraciones dignas de un requerimiento psicofarmacológico (desde el milagro de Juan Pablo II hasta su ninguneo a Gastón Acurio), sino –y esto sí es grave- para aprobar locamente iniciativas que, lejos de revelar que trabaja hasta el final, ponen en evidencia tremendas ‘faenas’ de despedida. En medio de su fase maníaca, tira para el monte.
Juan Carlos
Tafur