La Columna del Director | 28-07-2011 | Juan Carlos Tafur
-PCM: le corresponde la reforma del Estado. Y no es poca cosa. Pasa por transformar el paquidermo que es hoy en día el aparato estatal en una institución facilitadora del quehacer ciudadano en general, no solo el económico. Requiere muchos años y decenas de millones de dólares hacerla, pero sería la mejor inversión realizada en el país en los últimos cincuenta años. Como parte de ella debe ponerse en agenda la reforma del proceso de descentralización, cuyos pasivos superan ampliamente sus activos. Por lo pronto, hay que romper las ataduras de la inversión locales. Si no se hace, la inclusión social de las provincias será letra muerta.
-Agricultura: potenciar la ley forestal. Es un escándalo que teniendo las reservas que tenemos, no exportemos casi nada de manera formal (porque informalmente sí se depredan los bosques). Desarrollar el programa Sierra Productiva, con apoyo de fondos públicos. Ha hecho maravillas sacando a cientos de miles de campesinos de nuestra sierra alta de la pobreza aplicando tecnologías simples. El mapa de pobreza de los peruanos altoandinos puede reducirse casi a cero en diez años si el programa se refuerza. Y no es un experimento. Ya se hace, pero sin apoyo alguno del Estado.
-Comercio Exterior y Turismo: continuar con los tratados de libre comercio. No hay una sola prueba que demuestre que los ya firmados hayan sido nocivos. Y en materia turística, ya es hora de dejar de ser monodependientes de Machu Picchu. La ruta Moche, Kuélap, Caral- Chavín-Huanucopampa, la propia Lima, son, por citar algunos ejemplos, destinos que con infraestructura adecuada y promoción intensa podrían multiplicar por tres o cuatro veces el flujo de turistas al país.
-Interior: dos desafíos serían suficientes para afirmar de acá a cinco años que se hizo una revolución en este campo. Combatir frontalmente la delincuencia, en coordinación con los gobiernos locales. Y ello pasa no solo por mayor presupuesto. Basta una estrategia firme aplicada de manera sostenida. Y, sin duda, el mayor problema a enfrentar es el del narcotráfico, que ya nos coloca al borde de ser un narco Estado. El actual gobierno no ha hecho nada al respecto. De hecho, hay que cambiar a los funcionarios vinculados al tema, que han demostrado solo gestos efectistas. Si no se resuelve, pronto veremos que el propio Estado de Derecho sufrirá un embate mayor que el que supuso el terrorismo hace dos décadas.
-Defensa: aunque las resistencias son enormes y la opinión pública se irrita frente al tema, es prioritario invertir en armas. Somos en este momento un país indefenso que, Dios no lo quiera, en caso de un conflicto bélico, seríamos presa fácil de cualquier agresión. Para decirlo más claramente, debemos recuperar el principio de paridad, aunque sea defensivo, frente al eje Quito-Santiago. Que hoy no se vean nubarrones bélicos en la región no es garantía de nada. Estar bien armados es nuestra mejor garantía de paz.
Juan Carlos
Tafur