El lunes pasado, en el canal 10 de Movistar (ex Cable Mágico), Patricia del Río y yo empezamos a conducir Sin vueltas, uno de los programas que RPP ha lanzado como parte de su ambicioso proyecto televisivo. La idea es que sea un espacio de entrevistas y charla sin almidón, preguntando las cosas con la naturalidad de quien está, no en un set, sino en la cocina de su casa.
Esta semana nos visitó Pedro Pablo Kuczynski, a quien noté algo fatigado por los efectos de la campaña. No le gusta maquillarse a PPK. Para la tele, digo, porque para afuera sí que se maquilla. Su intento de mimetizarse con lo criollo –y que ahora incluye la compañía pública de una inverosímil mascota llamada PPKuy– es divertida y loable, pero él no debería renunciar a su perfil más auténtico: el del gringo tecnócrata, serio e ilustrado que toca flauta traversa bajo la luna de Asia. Mientras menos máscaras se ponga, el público podrá reconocerlo mejor.
También nos cayó un grupo de jóvenes aspirantes al Congreso. Fue genial conversar con ellos, porque –al no estar (todavía) intoxicados con la indisimulable perorata del político tradicional, que es como un dengue sin antídoto– exudaban una frescura que, en medio de tanta mediocridad, despierta cierta chispa de lejana ilusión por la futura renovación de ese palacio hollinado que es el Parlamento. Junto con la de ellos, también aplaudí la visita de Frank Pérez Garland y Eduardo Adrianzén, que han puesto obras magníficas en el teatro; y la de Milton Vela (autor del blog Café Taipá) y Sandro Venturo (de Toronja), con quienes nos reímos mucho analizando los spots de los candidatos a la presidencia.
Otro de nuestros invitados fue el pastor evangélico Juan Rozas, que lidera el mamarracho de lista que ha presentado Fuerza 2011 para la elección de abril. El pastor, obvio, no tiene la culpa de compartir el grupo con tanto improvisado, pero quizá sí la tiene por confiar en una corriente (porque el fujimorismo no es un sentimiento, como dice Keiko, sino apenas eso, una corriente, una brisa) que en 1990 convocó a los evangelistas a participar de una alianza electoral que, meses después, con el ‘Chino’ ya en Palacio, fue disuelta unilateralmente con absoluto desparpajo. Advertí en el discurso del pastor mucha paporreta y poca carne. Por novato quizá todavía se le vea algo ingenuo, aunque con los evangelistas nunca se sabe. Igual me cayó bien, porque al momento de despedirse dijo que el Perú debía aspirar a la “reconciliación”, palabrita que en el entorno fujimorista es enormemente impopular. (Solo falta que por decir eso lo condenen al falso exilio en el que están Pepe Vásquez y Gina Pacheco).
Los que esta semana me cayeron especialmente mal fueron Carlos ‘Techito’ Bruce y Humberto ‘Frito’ Lay, el otro gran evangélico de la campaña. Los dos nos plantaron. Le dijeron a la productora que irían pero luego, a último momento, recularon, retrocedieron, se chuparon. Los seguimos esperando porque hay decenas de temas que conversar con ellos. Ojalá que esta vez acepten ir.
De lunes a viernes, a las 9.p.m., Patty y yo recibiremos en la tele a invitados de diferentes áreas para conversar. Y algunos sábados prometo comentar aquí pequeñas infidencias de nuestro nuevo programa.
PATRICIA DEL RÍO Y YO EMPEZAMOS A CONDUCIR ‘SINVUELTAS’, UNO DE LOS PROGRAMAS QUE RPP HA LANZADO COMO PARTE DE SU AMBICIOSO PROYECTO TELEVISIVO
Renato
Cisneros