Existe una gran oportunidad de expansión empresarial en ciudades principales e intermedias del interior del país. Igualmente existe esa posibilidad a nivel de los distritos emergentes de Lima. Lo que se ha hecho es nada en función de lo que se podría hacer.
Económicamente el país está mucho mejor y creciendo en cada distrito y región y, así como se insiste en la necesidad de densificar los servicios estatales, es igualmente necesario para que el progreso se asiente, la presencia de empresas y de organizaciones civiles.
Siendo que algo ha cedido, la timidez y reticencia del empresario (y sus gerentes) de moverse fuera de su zona de confort es aún impresionante. Se debería investigar por qué esto es así. ¿Por qué a las empresas peruanas grandes, medianas y pequeñas les cuesta tanto abrir sucursales y montar cadenas con su marca?
Animándome a lanzar hipótesis de trabajo diré que: Uno no invierte donde no conoce. Y para muchos empresarios y gerentes peruanos el interior del país es desconocido. Incluso las ciudades o barrios vecinos. La cualidad de explorador de oportunidades no es algo que los empresarios peruanos tengamos muy desarrollada.
Si esto es así, los gobiernos locales y las regiones deben hacer un esfuerzo grande porque los inversionistas conozcan las oportunidades de negocio que sus lugares ofrecen. Para ello, el primer paso es consolidar información del mercado, estadísticas poblacionales y todos los datos posibles que ofrezcan claras señales de la densidad del mercado y de las oportunidades.
Una institución estatal como el INEI podría servir de asesora de los sistemas de información necesarios en cada oficina regional de atracción de inversiones. Proinversión debería dar los formatos adecuados para la presentación de esta información. Y Promperú podría trasladar el know-how que ha desarrollado en la organización de este tipo de presentaciones.
Este trabajo debe ser muy agresivo y constante y no se debe discriminar los tamaños de inversión. Se requiere movilizar capitales y gente al interior del país. Oportunidades de negocio hay muchas. Desde la crianza de animales, plantas de procesamiento e inversión en cultivos, pasando por la necesaria inversión en minimarkets, restaurantes, librerías, cafés, clínicas, hoteles, edificios de vivienda y oficinas, hasta inversiones mayores como supermercados.
En muchos lugares la oferta es inexistente o de muy baja calidad. La promoción de alianzas de empresarios de otras ciudades con empresarios locales puede dinamizar las inversiones y entregarnos pronto un mejor país.
Pero para ello es imprescindible contar con mecanismos dentro del sistema financiero que hoy día no existen o no se promueven. En algún momento los países que han realizado un esfuerzo por ampliar y modernizar su mercado interno establecieron mecanismos financieros de fomento a la inversión privada.
En el Perú solo un grupo privilegiado de empresas accede a tasas de interés que harían posible su rápida expansión en el mercado interno. Muchas de ellas pertenecen a los grupos dueños de los propios bancos.
Si queremos desarrollar mercado interno debemos copiar mecanismos financieros que se desarrollaron en otros países y que probadamente permitieron esa expansión empresarial.
Juan
Infante