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Lunes 21 de Mayo del 2012

Columnistas | 29-10-2011 | Juan Infante

Selección de personal

A estas alturas creo que conviene hacer una evaluación seria del sistema de selección de candidatos al Congreso por parte de los partidos políticos. Es evidente que en muchos casos su preselección conlleva a que tengamos que votar no solo por personas que no dan la talla para representarnos, sino por candidatos cuyo comportamiento está al límite de lo permitido por la ley o ya lo ha traspasado.

 

Incluso deberíamos cuestionar la selección que hacen los candidatos a presidentes de sus dos vicepresidentes. Desde hace un buen tiempo pocos presidentes han podido confiar en sus vicepresidentes y, si ellos mismos no confían, menos nosotros.

 

Todo esto es vergonzoso y habla muy mal de los principales líderes políticos de prácticamente todos los partidos. ¿Cómo es posible que pensando durante cinco o más años sus candidaturas no puedan contar con un sólido equipo en cada departamento y hacer listas congresales de sólido peso intelectual y ético?

 

Su selección de personal es un desastre y revela tamaña improvisación. Improvisación que continúa cuando forman su gabinete. Es probable que en los últimos años buena parte de los ministros independientes apenas fueran conocidos por los presidentes uno o dos meses antes - si es que pertenecieron al gabinete inaugural (y esto es) - o uno o dos días antes de sus nombramientos, si es que estos ocurrieron luego de una crisis ministerial. Aquí lo único que los salva es que los Presidentes se ven presionados algunas veces a seleccionar bien.

 

Todo esto es grave para un país y su sistema democrático. Lo peor es que pasan los años y no existe ninguna iniciativa de reflexión y debate que lleve a una posterior toma de acciones que permita salir del círculo vicioso en el que andamos metidos.

 

Nos regodeamos en el raje y en el escándalo - que en estos casos son totalmente justificados - pero, como siempre, hasta ahí nomás llegamos. ¿Qué podríamos esperar para el 2016? Probablemente lo mismo.

 

¿Por qué es tan difícil seleccionar buenos candidatos a congresistas? Creo que la razón principal es que los partidos (o en realidad los candidatos presidenciales) no están buscando buenos congresistas, sino simplemente gente con billete, con medios de comunicación o con un poco de arrastre popular, es decir, no se buscan futuros buenos parlamentarios, sino gente que les sea útil en la campaña electoral.

 

En el Perú discutimos poco de política; en realidad discutimos poco en general. Reaccionamos histéricos ante algunos hechos y con eso nos basta. No profundizamos ni podemos sacar lecciones para avanzar. Nuestra capacidad de aprender está un poco dañada y no estamos haciendo esfuerzos para sanarnos.

 

Sin ninguna duda, es hora de revisar nuestro sistema de partidos para ver la manera de fortalecerlos. Pero debemos fortalecer también al sector intelectual y a las instituciones de la sociedad civil. Demasiado insulto nos impide aprender los unos de los otros y madurar política y socialmente.

 

¿Estaremos dispuestos a dejar nuestras antipatías a un lado para discutir sobre los políticos que necesitamos?

 
Juan
Infante

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