El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Lunes 21 de Mayo del 2012

Columnistas | 09-10-2010 | Juan Infante

LAS BUENAS NOTICIAS

 

    Es probable que el Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa cierre un ciclo en la historia del Perú. Un ciclo que el mismo inició cuando lideró en 1987 la oposición a la estatización de la Banca.

 

    Veintitrés años después, el nuestro, es otro país. Si hoy conversáramos en La Catedral la pregunta sería ¿Cuándo se arregló el Perú? Por muchas razones la otra ha quedado en absoluta obsolescencia.

 

    A partir del jueves 7 de octubre, millones de nuevas personas leerán las obras de Vargas Llosa. Esas historias son parte de nuestro pasado. Ese Perú existió, ya está en extinción. Felizmente. Los chicos nacidos en nuestro país a partir del año 2000 leen hoy sus obras como lo haría un extranjero. Ellos podrían preguntarnos ¿en serio era así el Perú?.

 

    Para una enorme mayoría de peruanos ha acabado el dolor.

 

    La marginación viene dando paso a la camaradería entre peruanos y a la celebración del progreso del otro. Hay una nueva y mayoritaria clase media. Una hecha a puro ‘punche’.

 

    El Nobel de Vargas Llosa es un reconocimiento a su talento y disciplina individual. Pero, por qué no, bien podría ser tomado para iniciar un proceso de certificación nacional. A millones de peruanos se les podría dar su diploma: “ya no eres pobre”, “ya no eres marginado”, “ya eres reconocido como un igual”.

 

    El grupo de peruanos a los que Zavalita representó cuando preguntó ¿Cuándo se jodió el Perú? Podría iniciar un proceso de agradecimiento a los peruanos que nos devolvieron la esperanza. Y en ellos están tanto los chicos como los grandes, los formales como los informales, los que fueron ambulantes como los que se hicieron grandes empresarios.

 

    Esos esfuerzos individuales, encontraron un canal de representación doctrinaria en el proceso que inició Vargas Llosa cuando se enfrentó a la estatización de la banca. Él, junto con la gente que se aglutinó en el Movimiento Libertad, inició el cambio. Esos dos años y medio de campaña basada en la promoción de ideas hicieron posible todo lo que vino. Su vocación por decir su verdad aún a costa de su derrota electoral fue un factor clave para lo que nos está ocurriendo hoy.

 

    Veintitrés años después podemos festejar. Este premio podría cerrar un capítulo en la historia del Perú. Ya tenemos un nuevo país en marcha.

 

    En marcha acelerada.

    Gracias Mario Vargas Llosa. Disfrute usted.

 
Juan
Infante

Mis otra columnas
Galería Fotográfica
Galería Fotográfica
Encuesta

¿Está de acuerdo con el desempeño del Gobierno en el caso Conga?





Diviértete