Columnistas | 02-04-2011 | Juan Infante
Es julio del 2016. El presidente que elegimos en el 2011 es entrevistado unos días antes de entregar el cargo. El entrevistador le pide que señale los tres principales logros de su gobierno. Esto es lo que el mandatario contesta:
En primer lugar, creo que hemos logrado algo que parecía imposible. Hemos introducido al mundo rural andino en una espiral de riqueza. Se ha logrado erradicar la pobreza campesina: la familia andina logró insertar sus productos satisfactoriamente en el mercado nacional e internacional. Creo que el factor clave de lo que hicimos fue la fundación de las cuatro universidades campesinas donde los líderes y lideresas de cada caserío y comunidad campesina de todos los departamentos andinos recibieron entre seis meses y un año de capacitación intensiva en el manejo social, económico, productivo y empresarial de sus comunidades, poblados y tierras. Los cien mil campesinos formados en estos años son los grandes dueños de esta revolución andina. El Estado peruano fue socio, sumando además de su inversión en educación, mil millones de dólares en activar el crédito rural, el desarrollo de mercados y redes de distribución a nivel nacional e internacional. El resultado económico es el siguiente: 10 mil millones de nuevas exportaciones agrícolas basadas en productos orgánicos, muchos de ellos, antes desconocidos para el mundo.
El segundo gran logro tiene que ver con la mujer y la familia urbana. Hoy tengo la satisfacción de anunciarles el cierre definitivo de los programas vaso de leche y comedores populares. Los programas de emergencia alimentaria ya no son necesarios en ningún lugar del país. Nuestro sistema de atención integral al niño y adolescente permitió que un grueso contingente de mujeres se sume al mercado laboral. Este sistema brinda a los niños y jóvenes de 2 a 16 años educación y atención completa de 7:30 de la mañana a 7:30 de la noche. Hoy podemos decir que el 25% de familias urbanas que eran consideradas pobres o muy pobres han logrado duplicar sus ingresos por la incorporación plena de la mujer al mundo laboral y empresarial. Quinientas mil mujeres recibieron formación laboral gratuita por espacio de tres a seis meses en oficios de gran demanda por las empresas y 80% de esas mujeres están adecuadamente empleadas. Además, 200 mil madres solteras tienen hoy en sus barrios empresas rentables que les permiten un ingreso que duplica el mínimo vital. Ellas recibieron capacitación empresarial y una sólida formación en el manejo de los pequeños negocios necesarios en el barrio. El Estado habilitó un fondo de 500 millones de dólares para que la banca otorgue líneas de crédito a un máximo de 12% de interés anual. Hoy, ese fondo, por la dinámica del mercado y el buen comportamiento de las pagadoras, asciende a 5 mil millones de dólares.
Y creo que un tercer logro fue la revolución en la Policía Nacional. Eso ha generado que el índice de delincuencia nacional haya sufrido un vuelco tremendamente positivo. Hoy somos considerados el tercer país en Latinoamérica con menor índice de violencia. Ha sido duro. En el primer año de gobierno invitamos a retiro a 25% del personal del Ministerio del Interior. Y de manera obligatoria planteamos a todos los efectivos policiales un programa de recalificación con metas muy altas en cuanto a rendimiento. En el segundo año renovamos al 30% de ese personal policial y, por supuesto, incorporamos nuevos efectivos. Repito, ha sido una reforma durísima, pero sin dudar puedo decirle que la policía peruana es hoy la mejor de toda América Latina.
Juan
Infante