Miércoles 19 de Junio del 2013

Columnistas | 06-03-2011 | Pablo Bustamante

¡ES SOLO POR LA CAMPAÑA!

No subirán los precios de los alimentos. Crédito para todos. Aumento inmediato del sueldo mínimo. El hombre antes que la economía. Prórroga de la protección patrimonial. Duplicaremos los sueldos de los maestros. Carreteras, hospitales, agua para todos. Leche, pañales y alimentos gratuitos.

 

“Oye, qué irresponsable tu candidato” – “No te preocupes, es solo por la campaña”.

 

¡Qué vergüenza, la política peruana sigue en los años 70!

 

Lo que no entienden los candidatos, es que el Perú de hoy espera algo diferente. Nuestros ciudadanos ya no quieren espejitos ni sonajas, especialmente los jóvenes. Si no ellos, sus mentes ya viajaron por el mundo, ya sienten que su país les debe dar modernidad, bienestar y predictibilidad.

 

Así como en Medio Oriente los jóvenes ya no quieren más despotismo, nuestros jóvenes ya no quieren más populismo.

 

No me cabe duda que el candidato que gane recibirá las facturas de la irresponsabilidad de sus promesas. Así es como se deslegitiman las administraciones del Estado, se alejan de la política los ciudadanos y se crean los caldos de cultivo de los desestabilizadores y buscapleitos.

 

Ya es hora de que en una campaña hablemos del futuro que se puede construir, futuro que hay que basar sobre lo ya alcanzado, y no sobre los escombros de las administraciones anteriores. Ya es hora de entender que la historia de un país es la suma de una serie de etapas y no saltos entre estadios desconectados y fragmentados, tal como lamentablemente vemos nuestra riquísima y milenaria historia.

 

Esto no quiere decir que no necesitemos hacer cambios importantes, como mejorar la eficiencia del Estado e incorporar a los pobres a la economía de mercado con programas como SIERRA PRODUCTIVA.

 

Ahora, ante la pobreza conceptual de la campaña, ¿qué podemos hacer? Algunas reflexiones:

 

A estas alturas es probable que la composición del congreso esté ya más o menos definida.

 

¿Qué puede entonces hacer la diferencia? ¿Un Presidente que sea quien determine la calidad de sus políticas de gobierno futuras, o determinados entornos que sean quienes efectivamente lo hagan?

 

Para eso deberíamos preguntarnos quiénes podrían configurar el entorno del gobernante. Quiénes podrían formar el futuro consejo de ministros y quiénes podrían ser los consejeros personales o amigos o amigotes del futuro presidente.

 

Para respondernos esas preguntas sería bueno que antes definamos qué perfil de equipo de gobierno necesita hoy día el país.

 

En los últimos veinte años hemos venido recuperando el país del desquiciamiento político que lo empobreció, desarticuló, que lo alejó de los circuitos económicos internacionales. Que lo envenenó, sembrando el odio entre peruanos, que lo llevó a la violencia fratricida y a la destrucción de nuestra moneda, que arrasó con los ingresos de los pobres.

 

De alguna manera está terminando una etapa en que ya solo apostábamos a perdedor. Hemos recuperado la capacidad de crear riqueza, bastante de nuestra autoestima y la esperanza de un futuro mejor.

 

Los próximos cinco años son claves para continuar este proceso, mejorándolo, profundizándolo, reformando los lastres de las décadas perdidas del oscurantismo intelectual y económico de los años 60, 70, y 80.

 

En mi opinión, necesitamos un gobierno, un equipo de gobierno con vocación de reforma. Esa es la diferencia que yo trataré de percibir en la vitrina.

Diviértete