Una larga caminata han iniciado los que se enfrentaron al gobierno en torno al proyecto Conga. No me queda claro si su programa, que no está referido al controversial proyecto, es un programa máximo o un programa mínimo. Por el planteamiento general en defensa del agua y de los recursos hídricos, los movilizados merecen el respaldo mayoritario ciudadano. Y desde esta columna les expreso mi solidaridad.
Sin embargo, es importante señalar que la movilización no propone una salida al conflicto. Es mi opinión que el proyecto Conga, tal como lo ha planteado Yanacocha, es inviable en el Perú y en cualquier lugar en donde se respete el medio ambiente. Sin embargo, desde el punto de vista de la necesidad de ofrecer una salida al conflicto dicha inviabilidad debe ser sustentada por una instancia imparcial. Es decir, por un peritaje internacional muy calificado. A partir de ello, se debe intentar identificar otro modelo de desarrollo para Conga, que utilice otra tecnología que permita reducir considerablemente el daño ambiental.
Actualmente, el endurecimiento de la posición del gobierno y la posición mostrada por los dirigentes regionales nos indica que vamos en camino a un choque de trenes muy peligroso, y frente a ello es importante señalar que se requiere evitar que el conflicto genere situaciones de violencia que todos lamentaríamos. Para ello se requieren mutuas concesiones de las partes en conflicto. Por un lado, los dirigentes regionales deben regresar a la mesa de negociación y, del otro lado, el gobierno debe someter el peritaje internacional a una licencia social. Es decir, los peritos deben seleccionarse de común acuerdo con las organizaciones representativas de la sociedad cajamarquina. Creemos que en este momento, tanto el gobierno nacional como el gobierno regional de Cajamarca y las fuerzas políticas del departamento deben hacer el máximo esfuerzo por retomar la negociación en el punto en el que la dejó el expremier Salomón Lerner.
El Perú entero requiere que se contrate un verdadero peritaje internacional cuyos términos muy exigentes sean acordados por consenso entre el gobierno nacional y el gobierno regional. El peritaje debe ser ejecutado por una organización o empresa que ofrezca plenas garantías para ambas partes. Una propuesta integral y consensuada de desarrollo para Cajamarca que ubique el papel del agro, la minería y los demás sectores productivos en armonía con la conservación del agua y la inclusión social será fundamental. Finalmente, debe decirse que una solución negociada marcaría, además, una pauta para resolver conflictos semejantes en otros lugares del país.
Gustavo
Guerra-GarcÃa