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Martes 22 de Mayo del 2012

Columnistas | 11-03-2011 | Gustavo Guerra-García

OCHO AÑOS DE LENTITUD

 

El proyecto Lima-Bus era un buen proyecto. El ex alcalde Alberto Andrade dejó el proyecto listo para firmar el préstamo correspondiente con el BID y el Banco Mundial. El ex alcalde Castañeda Lossio señaló en la campaña municipal en la que derrotó a Andrade, que él iba a priorizar un tren eléctrico y que el proyecto Lima-Bus no era prioritario. Al final, Castañeda le entregó al MTC la conducción de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico y de paso transfirió las competencias en relación a las revisiones técnicas. Así, el único proyecto que se ha implementado en la gestión de Castañeda, para enfrentar los graves problemas del transporte urbano de Lima, es el Lima-Bus al que el ex alcalde denominó Metropolitano con el objetivo de no reconocer los méritos de su antecesor. El gobierno de Solidaridad Nacional se demoró ocho años en ejecutar el Metropolitano que fue denominado ‘Lentopolitano’ por la opinión pública y no por Fuerza Social ni por Susana Villarán.

 

En ocho largos años el presupuesto de inversión establecido en el estudio de factibilidad con el que se aprobó la operación del préstamo se triplicó y nadie dio una explicación consistente. Adicionalmente, en ocho años no se concluyó la sección norte del Metropolitano, los consorcios no organizaron el chatarreo de los buses y combis y la gestión de Castañeda no sacó del área de influencia del proyecto las rutas que compiten con el Metropolitano. Como resultado de los errores de la gestión de Castañeda hay cientos de buses estacionados, se registran pérdidas en los consorcios y Barranco sufre las consecuencias de no haber realizado adecuadamente los estudios de impacto ambiental.

 

Lo más grave es que los pasajeros, por las deficiencias de la implementación, no llegan ni a 240,000 cuando el proyecto se diseñó para 700,000. Para analizar la ineficiencia de la gestión del ex alcalde Castañeda habría que decir que, en paralelo, las rutas que debían reducirse se ampliaron de 347 a cerca de 600 y que Lima en estos últimos ocho años pasó de tener horas punta a las 8 am. y a las 6pm. a tener hora punta todo el día desde las 6 am. hasta las 11 pm. de forma continuada. El descontrol de la gestión anterior multiplicó los taxis hasta tocar el cielo de los 230,000 vehículos dedicados a este servicio y, como consecuencia de todo lo anterior, dos tercios de la contaminación del aire la genera la sobreoferta del transporte público y del servicio de taxis. En la Lima de Castañeda, los buses que transportan personas eran más viejos que los camiones que transportan basura.  La alcaldesa de Lima ha iniciado el reordenamiento anunciando el congelamiento de las flotas del servicio público. No obstante, los candidatos de Solidaridad Nacional quieren revocarla por no hacer en 60 días lo que Castañeda no hizo en 8 años. ¿Quién los toma en serio?

 
Gustavo
Guerra-García

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