Ayer, 27 de febrero, Ipsos Apoyo publicó su habitual encuesta nacional para las elecciones generales. La novedad la trae Gana Perú con un 14% de intención de voto. Las buenas noticias para Humala confirman una tendencia al alza, pequeña pero constante, en las últimas semanas y, tal vez, un mejor trabajo de campaña en los NSE C, D y E, así como una recuperación de su votación sureña. Humala ha comenzado a copiar la estrategia opositora de Toledo contra García y le está dando buenos resultados el intentar, aunque podría ser ya tarde, tratar de ser un líder de oposición moderado pero crítico con el Gobierno. Además, una fuerte pauta publicitaria parece estar dando frutos, aunque sostenerla sin límite puede ser financieramente suicida. Sin embargo, la poca aceptación de su lista parlamentaria, que solo obtiene un 7% de intención de voto nacional, debería hacerlo reforzar la campaña congresal.
Toledo y Kuczynski se mantienen en sus mismos porcentajes, lo cual no son buenas noticias para ninguno de los dos. La tendencia al rápido crecimiento del ex Presidente parece haberse detenido colocándolo obligatoriamente en una segunda vuelta. Aunque con una mejor intención de voto para su lista parlamentaria con un 21%, está lejos de obtener una mayoría parlamentaria o de poder establecerla en alianza con otros grupos, lo cual no debería dejar de ser una preocupación. Está claro que, de ganar la presidencia, Toledo tendría en la oposición al fujimorismo, al nacionalismo, al aprismo (si llegan a pasar la valla) y a los congresistas de Solidaridad Nacional, los que, sumados en esta encuesta, tienen un 36% de intención de voto. Claro está, un 22% de los encuestados no precisa por quién votará al Congreso, dejando un amplio margen para el trabajo de campaña.
Kuczynski, con 6%, está en situación grave. Algunos creímos que subiría su porcentaje, pero no ha tenido el impacto esperado. Lo más grave es que su lista parlamentaria, con un 5%, está en cuidados intensivos. Un partido tradicional como el PPC podría quedar fuera del Congreso al igual que el Partido Aprista, que también tiene 5%.
Fujimori va a la baja, pero no lejos de sus porcentajes anteriores, lo que le permite colocarse en un cómodo segundo lugar y garantizarle el pase a segunda vuelta, siempre y cuando no llegue de atropellada otro candidato a ese puesto. Hoy, ese candidato solo podría ser Humala. La lista del fujimorismo no tiene la aceptación de su candidata, pero su 14% le puede garantizar entre 15 y 20 congresistas, varios más de los que hoy tiene.
Al que no le ha ido bien es a Castañeda. Con 17% va a la baja y Humala podría tener ya un empate estadístico con él, colocándose en el tercer lugar. Su lista parlamentaria tampoco le está sumando mucho con un 10% de intención de voto. Y todo parece indicar que no le irá mejor. En vez de concentrarse en las debilidades de su campaña, para enmendarlas, sus seguidores han decidido desprestigiar a las encuestadoras. No parece una idea brillante, pero es la que hoy abrazan con entusiasmo, como si en ella se les fueran las esperanzas de mejora.
Rosa Maria
Palacios