Hace unas semanas le preguntaron a Lourdes Flores si no le molestaba que PPK, su candidato, tuviera solo 5%. Al contrario de lo que suponía el reportero, dijo que se alegraba mucho porque ella siempre empezó primera y nunca llegó a la segunda vuelta. Parece que, esta vez, la acertó. PPK con 15%, según Ipsos-Apoyo, salta, en 20 días, un 8%. Empata con Castañeda el cuarto lugar, pero, a diferencia de éste, que viene cayendo, PPK se dispara. ¿Qué hizo bien? ¿Qué hicieron mal los otros? ¿Podrá trepar otro 8% en los próximos 22 días y colocarse en la segunda vuelta?
Del mismo modo, Ollanta Humala viene creciendo aunque a un ritmo más constante, partiendo a mediados de enero con 10% y llegando hoy a 17%, en expectante tercer puesto, desplazando al cuarto lugar a Castañeda, quien estuvo (¡tiempos aquellos!) puntero en diciembre. ¿Qué está haciendo bien Humala?
La estrategia de PPK consiste en aparecer cercano a la gente, desaparecer al tecnócrata y presentar al ‘tío gringo’, buena gente, que viene con historias de progreso, porque él “sabe” y es más criollo que el cebiche. Si no, vean a PPK hablando de “choros” y de “chamba”. Nada de planes económicos muy liberales ni promesas revolucionarias en materia laboral o tributaria. Lo mismo puede decirse de Humala, que es el mismísimo producto del 2006 pero con un marketing completamente distinto. Nada de polos rojos y nacionalismos xenofóbicos, Chávez desaparecido, los padres no habidos y Nadine cuidando a los niños. Nada de estatizaciones, violaciones contractuales o revoluciones tributarias. Hombre fuerte, pero no militar psicópata violador de derechos humanos. Buenos modales, tolerancia infinita frente a la cámara, ya no amenaza ni se irrita con los periodistas. Les está resultando a los dos.
Toledo va mal y su gente lo sabe. Pisaron el palito en la bronca con PPK, promoviéndolo innecesariamente, y él supo aprovechar su nuevo papel de criollo con esquina. Los toledistas temen que lo que suba PPK sea a costa de Toledo, por lo que creen que frenar su subida es impedir la bajada de su líder. No les está resultando. Toledo viene bajando consistentemente, a pesar de tener el liderazgo hasta hoy.
Keiko no se mueve. Ni para arriba, ni para abajo. Con cédula obtiene 21% vs el 19% que logra con entrevistas. Hay un voto oculto de 3% que la favorece, pero no está segura tampoco en su segundo lugar, aunque podría pasar a segunda vuelta con Humala, y el vaticinio de Mario Vargas Llosa de escoger entre el cáncer y el sida, cumplirse. Es perfectamente posible que Toledo siga bajando pero que a PPK no le alcance el tiempo y ambos queden tercero y cuarto, respectivamente.
Castañeda sigue cuesta abajo. Los serios errores de su campaña, que dan para otra columna, lo tienen casi fuera. La pregunta es ¿quién se lleva sus votos? ¿PPK o Toledo? Pareciera que, con toda la bronca que tiene con Toledo, se los lleva PPK. Y ahí podría cumplirse el que parecía el improbable pronostico de Julio Cotler: Toledo vs. PPK en segunda vuelta.
Finalmente, estas tres semanas son también una carrera de resistencia económica. Calculo que se requiere un millón de dólares por semana para llegar a la segunda vuelta. ¿Quién tendrá las espaldas suficientemente anchas para lograrlo?
Rosa Maria
Palacios