El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Martes 22 de Mayo del 2012

Columnistas | 04-04-2011 | Rosa Maria Palacios

DEBATE EN DEBATE

El asistencialismo debe resultar vendedor. A esa conclusión puede llegar un ciudadano que escuchó el debate presidencial. Los cinco candidatos, en mayor o menor medida, ofrecieron lo mismo. Más gasto público en regalos de todo tipo: dinero, comida, compras, llámelo como usted quiera. ¿Eso es superación de la pobreza? ¿Eso es inclusión? ¿Eso es oportunidades para todos? Cada grupo demográfico vulnerable ha recibido más de una oferta esta noche, las cuales, sumadas, terminan mareando al votante más que las ofertas con las que te bombardean las empresas de telefonía. Ya no sabes quién te vende qué y dónde está el truco.

 

A esto debe agregarse que el formato del debate fue agotador por la desobediencia a las reglas. No hubo forma de que Humala hiciera una pregunta sin usar el tiempo destinado a ello para hacer su comercial ni que responda a las preguntas. Solo leía textos ya preparados, incluso el mismo texto tres veces. Fue, en ese sentido, un desastre en la reiteración. Castañeda no sabía que tenía que preguntar y a veces PPK también estaba perdido. Toledo comenzó mal, sin calcular bien su tiempo.

 

En la estrategia Keiko se la jugó, haciéndose un probable daño. Al contrario de lo que fue su planteamiento de campaña, alejándose de su padre, desapareciéndolo, lo incluyó desde el inicio, haciendo referencia a “nuestro gobierno”. Los activos que exhibió se mezclaron de inmediato con los pasivos, sobre todo los de carácter económico con la recesión del fin de “su” gobierno. Se defendió, pero fue a la que más fuerte le dieron. Cerró bien, aunque reiterando la lealtad a su padre.

 

Toledo estuvo al ataque. “Tu papá”, “Mr. Kuczynski”, “Alcalde Castañeda”, “Madre Mía” fueron algunas de las frases que les soltó a sus adversarios. Puede que le resulte, pero me pareció un tanto desesperado, repitiendo lo del salto al vació y otras frases cliché que no son, viniendo de él, muy convincentes.

 

Humala tiene algunos temas tabú. No pudo o no quiso responder nada de la derogatoria de la Constitución. La inestabilidad que esto naturalmente genera es inconsistente con su promesa de estabilidad económica y no pudo aclararlo. Tampoco quiso hablar del Andahuaylazo o los cocaleros que tiene actualmente en el Congreso. Un grave error. No dio combate, siendo militar.

 

PPK parecía dormido al principio pero mejoró después. Fue el único que habló de gran inversión para generar empleo y mejorar la redistribución. Para los demás candidatos parece que es otro tema que les da pavor, pero… ¿de dónde se va a recaudar todo el dinero que se necesita para regalar todo lo que han ofrecido? Cerró bien.

 

Castañeda, ¿estuvo ahí? ¡Dios! En resumen, Keiko paporreteó sin leer, Humala paporreteó leyendo, Toledo atacó, Castañeda estuvo en otra parte y PPK intentó ser consistente y, sin ser gran cosa, por descarte estuvo mejor.

¿Afectará el debate la intención de voto? Usted solo lo sabrá el próximo domingo.

 
Rosa Maria
Palacios

Mis otra columnas
Galería Fotográfica
Galería Fotográfica
Encuesta

¿Está de acuerdo con el desempeño del Gobierno en el caso Conga?





Diviértete