El Presidente electo, Ollanta Humala, ha decidido no hablar sobre su hermano Alexis. Le ha encargado al Partido Gana Perú ocuparse, vía comunicados, del escándalo generado por la falsa representación de su hermano menor en Rusia. Mal consejo ha recibido el Presidente, porque su silencio solo genera más dudas en beneficio, no de él mismo y su partido, sino de Alexis Humala y el sentido de una frustrada empresa político-familiar.
Como no puedo entrevistar a los Humala, Ollanta y Alexis, porque el silencio los une, aquí dejo unas preguntitas que sus asesores de prensa, los de la suicida política de la mudez, harían bien en convencerlos de que respondan. Atención al orden, porque el primero que las responda y con el sustento adecuado puede dejar muy mal parado al otro. Que caiga Alexis, es el escándalo del mes. Que caiga el Presidente electo, es una historia completamente distinta.
1. ¿Sabía Ollanta Humala que su hermano estaba en Rusia? Porque una cosa es no tener la representación de “Comisionado Especial del Presidente Electo”, como lo proclaman las tres notas de prensa rusas y lo niega el comunicado de Gana Perú, y otra, muy distinta, es que el Presidente conociera del viaje y de su agenda. Se me hace muy difícil creer que Alexis, el único de los hermanos varones Humala que tiene una buena relación con Ollanta y con quien trabaja en el CEN del partido, no le dijera a su hermano, en la cumbre del poder, que partía a Rusia. ¿O se fue en secreto? ¿O le dijo que se iba de vacaciones? ¿A Rusia sin su esposa rusa, de la que se encuentra separado? Muy raro. Apostaría que Ollanta sabía del viaje de Alexis. Y no solo Ollanta.
2. ¿Existe o no existe una invitación de la Federación Rusa, tramitada por la Embajada rusa en Lima, para el Presidente electo Ollanta Humala y para miembros del Partido Gana Perú para ser recibidos en Moscú y desarrollar una agenda con el fin de estrechar lazos de amistad y comerciales? Si tal invitación no existe, ¿a santo de qué Alexis Humala fue recibido nada menos que por el Canciller ruso? Sabemos que el trámite no pasó ni por la Embajada del Perú en Rusia ni por la Cancillería Peruana, con lo que se puede concluir que no hay una invitación de Estado a Estado porque el Presidente electo no ha asumido el cargo, sino una de Estado a Partido Político local, lo cual no solo es ilícito sino habitual. Pero, reitero, ¿Cómo se reunió Alexis Humala con el Canciller ruso sin que medie invitación alguna? ¿No es extrañísimo?
3. Suponiendo que tal invitación existió, pues así se lo hizo saber Alexis Humala a Ricardo Vásquez Kunze, el único periodista peruano y amigo personal que ha logrado hablar con él esta semana. ¿No fue acaso Alexis Humala designado por alguien para viajar? ¿O él solito se autonombró? ¿Él solito se hizo acompañar por un congresista electo de Gana Perú por Huánuco y de su ex compañero de clases en Rusia y ex militante de Perú Posible, el señor Loarte, también huanuqueño? ¿No parece natural que siendo fluido en el idioma y no pudiendo Ollanta Humala atender la invitación, el CEN, o el mismo Ollanta le hiciera el encargo de realizar la visita en su calidad de miembro del CEN?
4. ¿Quién pagó este viaje de tres personas a Moscú? Si es un viaje de carácter privado, no es asunto público preguntarlo. Pero, si fue una invitación, ¿lo pagó Alexis Humala? ¿Los miembros de su comitiva?, ¿el Estado Ruso? ¿O el partido Gana Perú, que en teoría “no sabía nada”? La respuesta es relevante para saber el grado de conocimiento y compromiso de Gana Perú en esta visita.
5. El primer escueto comunicado de Gana Perú niega la calidad de representante de Alexis Humala. El segundo comunicado lo suspende en sus funciones (presumo que del CEN y no de “comisionado especial”) pero no dice nada del contenido de las conversaciones. ¿Está de acuerdo el Partido con la invitación al Canciller ruso a la juramentación de Ollanta Humala? Porque si la invitación de los rusos al partido existió, como sospecho que existió, ¿qué tendría de inmoral, en un acto de reciprocidad formal y protocolar, extender los saludos y la invitación de Ollanta Humala a su juramentación? Ojalá que, por sacrificar al hermano, no terminen arruinando las relaciones diplomáticas con Rusia, sería de enorme torpeza.
6. Las dos cuestiones más complejas de explicar para Alexis Humala son las reuniones con la Dirección General de Pesca y con Gazprom, empresa rusa de gas cuyo presidente es, nada menos, que el también hermano del Presidente de la Federación. ¿Quién puso la agenda? ¿Los peruanos o los rusos? ¿Es decir, era de interés de los convocantes rusos que la comitiva tratara con estas autoridades o era de interés de los peruanos? Cosa muy distinta es, en materia de tráfico de influencias, que uno esté obligado por razones de cortesía a escuchar a una autoridad y, otra muy distinta, que uno la busque para proponerle un negocio bajo la mesa.
7. Si no existió invitación, si Alexis y su comitiva pagaron y organizaron su viaje, si ellos mismos fijaron su agenda y buscaron proponer negocios, deben ser los traficantes de influencias más pavos del planeta. ¿Notas de prensa, videos? ¡Por Dios! ¿Iban dejando regadas pruebas de su torpeza, por todas partes?
8. Es sabido en la industria pesquera que los rusos quieren volver a pescar en el Perú desde que se fueron a fines de los ochenta. Durante veinte años el Perú no lo ha permitido por muy buenas razones. ¿A santo de qué Alexis Humala hace ofrecimientos imposibles de cumplir? Y otra preguntita: ¿Qué negocio se le puede ofrecer a GazProm, que no pase por Camisea? ¿Fueron a buscar una alternativa ante una posible resolución del contrato del Lote 88 y los descubrieron? ¿Por eso Ollanta dejo solo a Alexis?
A ver pues, si esta semana contestan estas humildes preguntas. Y ya saben, el primero que hable, tiene todas las de ganar. Pero como decía Antauro, siempre es posible que “Ollanta hable y Alexis obedezca”.
Rosa Maria
Palacios