El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Martes 22 de Mayo del 2012

Columnistas | 08-11-2010 | Rosa Maria Palacios

UNA ALIANZA A MORDISCOS

Gustavo Gorriti ha dado cuenta, con detalle, del desayuno que tuvieron el pasado 26 de setiembre en Palacio de Gobierno los Presidentes García y Toledo. Acompañados de algunos testigos, ninguno de los aludidos ha desmentido la crónica, ni en su contenido gastronómico ni en el político, así que la podemos dar por enteramente confirmada. En ella Gorriti cuenta que, entre otras sabrosas tentaciones culinarias, García le ofreció a Toledo una alianza política para correr el 2011 juntos. ¿Las razones? Además de un agradecimiento por el país que recibió el 2006 y el que espera recibir el 2016 en iguales condiciones si se lograba la secuencia presidencial Toledo- García la ventaja estaba en "la gobernabilidad y el sostenimiento de los patrones actuales de desarrollo y democracia". 

 

¿Qué busca el astuto político García? ¿Qué calculo desesperado le lleva a ofrecer al político que más detesta públicamente tanta amabilidad? Calculará, en estos días, que Keiko y Humala tienen un voto sólido pero un antivoto más sólido que los llevaría a perder en segunda vuelta, salvo que los dos pasen a ésta, y García sabe que esa posibilidad se aleja cada vez más. Castañeda va puntero y él sabe muy bien qué pasa con los punteros de seis meses antes. Se desinflan como Lourdes Flores, y más en esta caso, con una gestión por revisar por la esperada triunfadora de Fuerza Social, Susana Villarán. ¿Quién queda entre los cuatro punteros? Toledo. ¿Por qué García quiere una alianza con el ganador pero no ser gobierno? Porque sabe (depsués de las últimas derrotas electorales) que no ganará su candidata y no quiere que nada se interponga en su plan de volver el 2016. Para ello necesita impunidad para su régimen y un mínimo desgaste en la gestión de gobierno. 

 

Toledo calló ante el ofrecimiento, igual que en el 2001. La columna de Gorriti se publicó el jueves 4 de noviembre. Ese mismo día Toledo dio declaraciones proponiendo al Presidente García que, para favorecer la lucha contra la corrupción, solicite el levantamiento de su secreto bancario y el de todo su gabinete, como él hizo en su gobierno (y que nunca nos enteramos para qué sirvió ni en qué quedó). El Canciller García Belaunde respondió a Toledo, sin sutilezas diplomáticas, que "el ladrón cree que todos son de su condición". Al día siguiente los líderes de Perú Posible salieron a contestarle el cariño (incluyendo a Carlos Bruce, que estuvo presente en el desayuno palaciego) acusándolo de haber cobrado dos sueldos del Estado y de tener un proceso administrativo por ello. El gobierno también respondió señalando que la acusación era falsa y que los procesos correspondientes a un error administrativo y no a un anto de mala fe. No faltó la sazón de Mauricio Mulder acusando a Toledo por sus gastos de peluquería o sus libaciones privadas a cargo del Estado. 

 

Y en ese punto estamos. ¿Todo listo para el acuerdo final? 

 
Rosa Maria
Palacios

Mis otra columnas
Galería Fotográfica
Galería Fotográfica
Encuesta

¿Está de acuerdo con el desempeño del Gobierno en el caso Conga?





Diviértete