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Martes 22 de Mayo del 2012

Columnistas | 01-11-2011 | Rene Gastelumendi

¿A quién castigó el Sr. Burneo?

*Reflexión a cargo de Carlos Bozanic, ejecutivo del sector pesquero.

 

Hace algunas semanas el ministro de la producción manifestó su inquietud por la falta de pago de un número considerable de multas por parte de la industria pesquera, ascendentes a S/.891 millones. Burneo también expresó sus reparos al sistema de sanciones ya que, según él y otros funcionarios del sector, resultaba inaplicable para los casos de reincidencia. Lo cierto es que el viernes pasado publicó las modificaciones que había anunciado a este reglamento y se arrogó la potestad de cancelar licencias de pesca. Una acción que, de acuerdo a no pocos abogados especialistas en el tema, sería inconstitucional. El objetivo final pareciera haber sido “cuadrar” a la industria de harina y aceite de pescado.

 

Pero el ministro Burneo llegó más lejos para demostrar su poder. Al margen de los procesos administrativos, el ministro ha hecho uso de su atribución de decretar el inicio de la temporada de pesca dos semanas más tarde de la fecha recomendada por IMARPE. Con esto se ha perjudicado a muchos, metiéndose en el mismo saco a las empresas infractoras y no infractoras, a los más de 10,000 pescadores de la flota “anchovetera”, a los trabajadores de las plantas procesadoras, a las empresas de servicios del sector, a sus clientes y, finalmente, al propio Estado. Cada día de pesca se producen cerca de S/. 48 millones en aceite y harina de pescado, de los cuales el fisco recauda, solo por el IGV, cerca de S/. 6 millones. El impacto en las celebradas cifras macroeconómicas, por tanto, será inevitable. En términos laborales estamos hablando de unos 30,000 puestos de trabajo directo y hasta 100,000 puestos indirectos los que fueron afectados con la demora.

 

La pesca de anchoveta en el Perú, entre la frontera norte y el paralelo 16° de latitud sur de nuestro litoral, se desarrolla en dos temporadas. La primera suele comenzar en abril y terminar en julio, la segunda se extiende entre octubre y enero. En los últimos años, un manejo responsable del IMARPE y de las autoridades había mejorado la predictibilidad de esta actividad, convirtiendo al Perú en el proveedor preferido de los productores de alimentos para la acuicultura mundial, los cuales pagan premios de hasta US$ 150/TM sobre la competencia (Chile, Sudáfrica, Islandia, entre otros). Con el crucero de investigación del IMARPE concluido hace más de 20 días, el mercado esperaba, como era ya costumbre, que el Perú anuncie la cuota asignada para la temporada, así como el inicio de la misma. Sin embargo, este anuncio se ha venido postergando caprichosamente, generando olas de especulación que afectan la imagen del país y beneficia a los especuladores que encuentran en la incertidumbre espacio para mayores márgenes y también a nuestros competidores en este importante mercado internacional. Esto sin contar la pérdida de días de pesca muy valiosos para todos en términos económicos.

 
Rene
Gastelumendi

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