El contenido de esta pgina requiere una versin ms reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Martes 22 de Mayo del 2012

Columnistas | 15-02-2011 | Rene Gastelumendi

APUNTES ISLÁMICOS, A PROPÓSITO DE LA SITUACIÓN EN EGIPTO.

 

El capítulo histórico que está protagonizando Egipto y la posibilidad no descartada (dependerá de las supuestas elecciones democráticas venideras) de que uno de los grupos que lideraba la oposición a Mubarak llamado Los Hermanos Musulmanes llegue al poder,  ha vuelto a colocar al Islam en la observación  internacional. Cada vez que algo gravitante sucede en el medio oriente,  escuchamos en las noticias internacionales los términos sunitas y chiítas  sin entender bien de qué se tratan. Me permito, a través de esta columna, ensayar una breve explicación al respecto:

 

Tales denominaciones se refieren a las dos grandes divisiones del Islam. Una religión que es seis siglos más joven que el Cristianismo y cuyo profeta es Mahoma. De acuerdo al Islam, el Corán le fue dictado a este árabe nacido en La Meca (actual Arabia Saudita) por el arcángel Gabriel y es considerada palabra divina revelada. El nuevo credo sirvió para agrupar a las tribus árabes paganas repartidas por la península arábiga y poco a poco fue conquistando cada vez más territorios y poblaciones. La diferencia entre sunitas y chiítas nace cuando el profeta murió (632 dC) y no se había determinado aún la forma de sucederle. Surgieron entonces encarnizadas  pugnas entre sus seguidores.  Por un lado estaban  aquellos que consideraban que Alí, primo y  yerno del profeta, era su verdadero sucesor.  Estos argumentaban que Alí era además padre de sus nietos (los hijos varones  de Mahoma ya habían muerto)  y era también muy cercano a su persona. En la otra orilla  estaban aquellos que habían decidido, por medio de una especie de consejo de notables, elegir a su propio califa o sucesor legítimo. Tras una serie de  enfrentamientos, los que apoyaron  a Alí como sucesor acabaron siendo denominados  chiítas,  palabra cuyo origen se encuentra en el árabe  Shiat 'Alī (partido de Alí).  Lo cierto es que el sisma nunca se resolvió y la otra facción,  más numerosa,  con el tiempo fue denominada sunita. Hoy por hoy,  los sunitas representan cerca del 90 por ciento del mundo islámico y los chiítas cerca del 10 y están repartidos  mayoritariamente dentro del actual Irán. En cuanto a las diferencias doctrinales,  de forma muy resumida, se puede decir que los sunitas consideran como guía de comportamiento, además de lo revelado en el Corán, a la Sunna, que no es otra cosa que el conjunto de dichos y hechos sobre conducta atribuidos a la vida del profeta, transmitidos, en un inicio,  por sus seguidores contemporáneos. Los chiítas, en cambio,  incluyen la figura del Ayatolá, autoridad intermediaria entre los fieles y Dios y cuya palabra prevalece sobre cualquier otra interpretación de las fuentes sagradas mencionadas. Si trasladamos esta división a los actuales movimientos fundamentalistas tenemos que el Talibán en Afganistán y el internacional Al Qaeda son sunitas, al igual que Hamas en Palestina y los hermanos musulmanes en Egipto. Hezbolá del Líbano, apoyado y financiado  por Irán, es más bien chiíta. Estas divisiones profundas a nivel interno pasan a un segundo plano frente al enemigo externo y común: El occidente infiel. El extremismo se genera  en ambas grandes corrientes del Islam.

 
Rene
Gastelumendi

Mis otra columnas
Galería Fotográfica
Galería Fotográfica
Encuesta

¿Está de acuerdo con el desempeño del Gobierno en el caso Conga?





Diviértete