De acuerdo a las cifras, Ollanta Humala ha arrasado en el centro y sur del país, en el altiplano, en las regiones más pobres del Perú. En ese otro Perú andino por geografía, etnia y cultura. Queda claro que el gran reto pendiente es incorporar a esos compatriotas ignorados y excluidos al crecimiento e integración del resto de la sociedad.
Los intereses subalternos de la minería informal, de los cultivos ilegales de hoja de coca y del contrabando que también hay detrás, no invalidan este voto de clara protesta. Siempre y cuando, eso sí, sean convenientemente filtrados de las necesidades reales de este sector de nuestra población, un legitimado Ollanta Humala tiene en sus manos la gran oportunidad de saldar esa enorme deuda que es la histórica fractura social entre peruanos y lograr, al fin, respetando las diferencias, una identidad nacional.
Rene
Gastelumendi