SOBRE DISCURSO PRESIDENCIAL
Jurar por la Constitución de 1979, para algunos puede haber sido una provocación innecesaria a la segunda fuerza política del país. Para otros, en cambio, una imperdible oportunidad de fijar posiciones y dar el claro mensaje de que son ellos, Gana Perú, quienes están a la cabeza de gobierno y no la oposición naranja. Al margen de las interpretaciones al respecto, lo concreto es que la juramentación le robó protagonismo mediático al discurso en sí mismo. Un discurso muy bien escrito, hasta con ribetes antropológicos, que resaltó la complejidad de la diversa identidad peruana y la difícil geografía donde se han planteado los grandes retos integradores. Se reafirmó, asimismo, como hombre respetuoso del estado de derecho y la democracia. Buenos puntos de partida para luego rematar con medidas concretas y muy buenas intenciones. Ojalá pueda concretar en solo cinco años todo lo hoy prometido sin decepcionar la gran expectativa del electorado. Todos queremos crecimiento con inclusión social, el cómo ya está en sus manos.
Rene
Gastelumendi