“En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él”.
Margaret Thatcher
Cuando se habla de políticas de género muchas veces se confunde con feminismo, pero las alarmantes cifras para la mitad de l@s peruan@s nos obliga a tener una mirada diferente desde cada Ministerio.
La imparable violencia doméstica, el abandono de hogares, la diferencia salarial entre hombres y mujeres, el embarazo adolescente, las enfermedades sexuales que el marido contagia a la mujer, el abandono del colegio por parte de las niñas, la indocumentación en zonas alejadas del país, etc. dejan al descubierto y con sobradas evidencias, que las mujeres son quienes están más expuestas y desprotegidas, aún en sus propias casas, y que el Estado debe afrontar este problema para frenarlo y equilibrar la balanza.
La ley Nº 29083, de mi autoría, modifica el artículo 47 de la Ley General del Sistema Nacional de Presupuesto y obliga a todas las entidades del Estado a incluir análisis de género en sus presupuestos anuales. ¿Para qué sirve esta ley? Para que el Estado pueda implementar políticas que disminuyan las diferencias entre hombres y mujeres e incluyan en sus presupuestos formas que reduzcan los problemas que afectan directamente a la mujer peruana.
Por ejemplo, con esta mirada de género el Poder Judicial podría tener más jueces para acelerar los juicios de reconocimiento de hijos, pensiones de alimentos, guarda cuidado y tenencia, y así dar tranquilidad en los hogares. Un padre irresponsable que no cumple con pasarle pensión de alimentos a sus hijos obliga a que el Estado (es decir, todos nosotros) tenga que cubrir su educación en algún colegio estatal.
El Ministerio de Transportes podría limpiar todos los caminos de maleza (trochas carrozables), y las niñas cuando vayan al colegio podrían ir seguras y no ser raptadas y violentadas en el camino.
En salud, podría capacitarse a más mujeres para cuidar su sexualidad y disminuir tantas enfermedades, embarazos y abortos que se calculan en 350 mil anualmente.
La Cancillería podría suscribir convenios con países donde se encuentren más peruanos y lograr cobrar las pensiones de alimentos en el exterior derivadas de las sentencias de nuestros jueces (Principio de Transterritorialidad).
En Comercio Exterior y Turismo se podría dar prioridad y facilidades tributarias a las redes de mujeres que aportan con su trabajo artesanal.
Conozco la labor del actual Ministro de Economía, Dr. Miguel Castilla, y guardo la esperanza que el Presupuesto 2012 tenga rostro de mujer.
Rosario
Sasieta