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Miércoles 23 de Mayo del 2012

Columnistas | 14-02-2011 | Ernesto De La Jara

¿CUÁNTOS MÁS TENDREMOS DE “POR DIOS Y POR LA PLATA”?

 

Los candidatos elegidos por los partidos para sus listas al Congreso siguen cayendo como palitroques.

 

Quiere decir que existe una mayor capacidad de fiscalización, por más que  este control de calidad no lo hayan hecho  las instituciones  sino  los medios y la sociedad civil.

 

Los dirigentes se resisten en un primer momento, pero después los dejan caer, no exactamente por un arrebato ético, sino por el costo político que les significaría  mantenerlos.

 

Ahora, cabe otra lectura: Muchos piensan que, si personas  peores  lo logran, por qué  no ellas. Sobre  todo porque es más fácil que se  pase piola. Efectivamente, cuántos  sinvergüenzas, incapaces  o-  lo peor- personas vinculadas al narcotráfico  se  convertirán en padres y madres de la patria. 

 

Qué  mejor lugar para hacer buenos negocios que el Congreso,  y encima protegidos por la inmunidad parlamentaria.

 

Hay muchos caídos del paltoque creen que cuando  se saca a alguien de una lista es porque el líder que lo escogió fue sorprendido,  cuando  es al revés:   lo eligieron, precisamente,  por  tener esa parte que, descubierta, es criticada. ¿O acaso Keiko no sabía de la pésima  trayectoria en derechos humanos de Tapia?

 

Cómo puede ser posible que, después de que los partidos intentan meter  al Congreso a gente de lo peor, con los daños que, de lograrlo,  significaría  para el país, todo quede en nada  ¿En qué quedó, por ejemplo,  la grave denuncia contra la vicepresidenta de Castañeda que habría comprado su lugar en la  plancha?

 

Habría que buscar  algunas formas de sanción para quienes con premeditación o alevosía, o por negligencia,  eligen a   personas terribles  para el Congreso: multas para los partidos, difusión pagada de los hechos en los medios,  inhabilitación permanente para el  postulante, sanción de los entes controladores, entre otros.

 

-Por  el prestigio que tiene Caretas, es impostergable que esclarezcan por qué, a través de denuncias flojas,  trataron de hacer creer que Toledo y sus colaboradores están vinculados con personas relacionadas con el narcotráfico.  

 

-César Campos me acusa con Correo de haberme visto almorzando en un determinado restaurante, lo que ha originado  una nueva ‘chiquita’ sobre mí .Yo voy donde me da la gana,  ¿o es que ese derecho solo es para los incondicionales del  oficialismo y de  quienes les pagan sus cuentas?  Que Campos, en lugar de preocuparse de nimiedades, se preocupe por esclarecer sus vínculos con personas nada santas.  

 
Ernesto
De La Jara

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