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Miércoles 23 de Mayo del 2012

Columnistas | 11-07-2011 | Ernesto De La Jara

Esperando al señor Humala

 

Lo ocurrido con Alexis, el hermano del presidente electo, Ollanta Humala, es gravísimo. Y lo es objetivamente, más allá de que “los Rafael Rey”  o los “ya ven, yo-yo-yo  tenía  razón”, estén felices, al igual que quienes  hoy denuncian, hayan sido parte de la corte de este gobierno y de otros. Acá, lo central son los hechos.  

 

Si el virtual Presidente ha decidido no actuar todavía, en relación  a,  por ejemplo, conflictos sociales -  lo que podría  haber  hecho ante la malévola inacción del actual Presidente -, ¿por qué habría de embarcarse en asuntos de gran relevancia para el país, sin siquiera haber juramentado?

 

Peor aún si el escogido para las gestiones en Rusia  hubiera sido su hermano, cuando los familiares siempre deben estar al margen de este tipo de funciones, para, justamente, evitar sospechas y actos de corrupción.

 

En un país, además, en el que los hermanos del presidente, últimamente, terminan en el banquillo de los acusados. 

 

 ¿Y qué habría sido de lo ofrecido durante la campaña, en cuanto a transparencia, participación ciudadana y mecanismos para prever la corrupción? Sobre todo, tratándose de algo tan importante como es la negociación con los rusos sobre pesca y gas.

 

Puntos a favor de Humala han sido declarar que su hermano ha procedido de manera personal y haberlo suspendido, además de ofrecer una investigación de los hechos.

 

Pero es obvio que falta mucho más. Ya debería haber salido él  a negar enfáticamente los hechos -al estilo Paniagua contra Lúcar-, ofreciendo de manera convincente  una  investigación que concluirá  antes del 28 de julio, y que será  “hasta las últimas consecuencias” y “caiga quien caiga”.

 

Debe quedar muy claro por qué, si Alexis fue a título personal, el  ministro de Relaciones Exteriores de Rusia ha dicho que lo recibió como “representante especial del presidente electo”, y pudo, además, acceder a altos funcionarios de la empresa Gazprom y de la Dirección General de Pesca.

¿Por qué Alexis Humala fue acompañado de un congresista de Gana Perú? ¿Cómo se tramitó la agenda y quién la hizo? ¿Con qué recursos fue cubierto el viaje? ¿Se está pensando en concretar los aspectos que habrían sido tratados por su hermano, lo que sería una coincidencia sospechosa?

 

 Sobre estos y otros aspectos deberá presentarse pruebas muy concretas. 

 

Hasta ahora, las cosas pintan feo. Ahora, si el Presidente Humala demuestra que lo que él ha dicho es verdad, habrá ganado su  primera batalla.  En cambio, si no lo es, no solo habría mentido – lo que en él es doblemente faltoso, por la desconfianza que todavía  lo rodea -, sino que se habrá convertido en “carne para los leones”, los  que ya  desde antes estaban dispuestos a saltarle a la  yugular, sí o sí.

 

Pero, lo más importante es que el Presidente Humala debe ser consciente de que no se puede dar el lujo de poner en riesgo el respaldo de quienes le dieron su voto a cambio de garantías y del cumplimiento de sus promesas después del 5 de junio. Un voto que fue decisivo para que alcanzara el porcentaje que lo convirtió en ganador, y que ahora no le conviene para nada perder.  

 

Si Alexis se atribuyó una representación del virtual Presidente del Perú, sin que Ollanta se la haya dado, engañando a todos, será también insuficiente su suspensión partidaria. El caso deberá ser derivado al el Ministerio Público, para que continúen las investigaciones. Solo así se  habrá cumplido con el “caiga quien caiga”  y “hasta las últimas consecuencias”, requisito indispensable para despejar toda duda.   

 
Ernesto
De La Jara

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