Faltan muy pocos días para el primer Mensaje a la Nación de ollanta humala. formalmente será su primer acto presidencial, aunque realmente ya hemos visto uno previo: la selección de sus principales ministros y del presidente del BCR. Y lo ha hecho bastante bien. Como frente a cualquier gabinete, uno podría haber preferido que tal persona esté o no, pero el balance general es bueno. se puede interpretar como un mensaje que busca reafirmar que se harán cambios, pero sin incurrir en locuras y buscando concertar .
Que vaya a ser así, efectivamente, está todavía por verse; pero no podemos negar que este es un paso relevante en esa dirección No podemos ocultar, además, el gusto que nos ha producido que se hayan quedado en outside quienes deseaban con todas sus ganas el anuncio de un gabinete presidido prácticamente por hugo Chávez, solo para poder decir que ellos lo advirtieron. No deja de ser gracioso que estos mismos ahora acusen a humala de incoherente (por haber nombrado a liberales), o de tener un pacto con toledo (¿no es esto bueno?), o de haber nombrado un gabinete para conciliar intereses (¿y?).
Lo que sí nos parece lógico es que, desde el otro lado, se le recuerde al Presidente humala que así como se están dando señales de sensatez y pluralidad, hay que garantizar que se cumplirá con los cambios. Que por haberlos ofrecido, hoy es presidente .
¿Qué se debe esperar del mensaje por fiestas Patrias? si bien estamos ante un cambio de Gobierno, sería un error dedicarlo a criticar la gestión anterior, con el fin de demostrar que no se deja el “país de las maravillas” del que se habla. No debe haber un “borrón y cuenta nueva” frente al Gobierno de García, pero es un asunto para después.
Sería también un craso error optar por discursos de tipo protocolar o de puro palabreo, o patriotero- militar. Como lo sería, igualmente, si se centrara en recordarnos su hoja de ruta o sus compromisos, apropiados para una campaña, pero insuficientes para gobernar.
Nos produciría, asimismo, una decepción volver a escuchar las promesas generales que todo nuevo presidente cae en la tentación de hacer: quiero ser recordado como el presidente de la educación, de la salud, de los niños, de todos los peruanos; terminaré con la pobreza, la inseguridad, el narcotráfico.
Estoy seguro que la población valoraría, en cambio, si el Presidente humala aprovecha esta oportunidad para plantear las medidas que, por considerarlas estratégicas, ejecutará en primer lugar. Unas medidas que deben ser muy concretas, viables y, sobre todo, innovadoras, allí donde se esté pensando hacer los cambios prometidos.
Es el momento de plantear los cambios que servirán para ir haciendo compatible el crecimiento económico con una mayor justicia social. frente a los conflictos sociales deberá tenerse ya la alternativa, frente al patético discurso del “perro del hortelano” y frente a la lógica perversa de tener que generar actos violencia, para que se cree una mesa de negociación ad hoc, por falta de canales institucionales.
Acerca del tema de la inseguridad ciudadana, tenemos que escuchar algo distinto al denominado “populismo penal“ (cárcel para todos), que como ya está demostrado son solo fuegos artificiales sin ninguna eficacia. Medidas y más medidas frente a esos y otros temas: educación, corrupción, derechos humanos, narcotráfico, justicia.
El propio Presidente ha anunciado que ya tiene listo un plan de acción para los primero 100 días. este debe ser el meollo de un discurso corto y claro para todos. su importancia radica no solo en que en él estarán las medidas que al más corto plazo nos promete adoptar, sino que éstas se interpretarán como representativas del tipo de Gobierno que verdaderamente se nos viene. Ahora sí: comenzó el partido.
Ernesto
De La Jara