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Miércoles 23 de Mayo del 2012

Columnistas | 16-11-2010 | Javier Torres

NADA NUEVO BAJO EL SOL

Cuando uno revisa las noticias de estos días se pregunta ¿sobre qué base se plantean o negocian las alianzas con miras a las próximas elecciones? Y por más esfuerzo que se haga no se observa mayor preocupación por aspectos de carácter programático. Sencillamente nos encontramos ante caudillos grandes y pequeños, con sus respectivas maquinarias electorales, buscando la mejor ubicación posible en una plancha presidencial o en alguna lista al Congreso.

 

Uno se convence mucho más de esto, luego de escuchar las presentaciones de los candidatos presidenciales en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) de Urubamba. ¿Dijeron algo sustancialmente novedoso o diferente? ¿El anuncio de aumento de sueldos a los maestros (Toledo), o de una nueva carretera (Castañeda) son algo distinto a lo que se repite en cuanta campaña presidencial ocurre en nuestro país? O qué decir de los golpes de pecho de quienes como Humala buscan diferenciarse de Hugo Chávez, o de Keiko con relación a Alberto Fujimori.

 

Si para algo ha servido el CADE es para mostrarnos que no hay nada nuevo que esperar del lado del “establishment” político, salvo la celebración del modelo económico y el ofrecimiento de tenues medidas de inclusión; y más o menos lo mismo es lo que ofrecerá el resto de candidatos pequeños y el APRA.  Visto así el escenario político, los principales grupos empresariales no deberían tener de qué preocuparse; sin embargo, hay regiones del país donde se percibe un alto nivel de malestar ciudadano que ni siquiera el nacionalismo de Humala pareciera lograr canalizar.

 

Tal vez esa haya sido la razón para que Fuerza Social decidiera ir sola al proceso electoral, oyendo el reclamo de sus bases provincianas; aunque en esta apuesta de alto riesgo la clave para el éxito de una candidatura de centro izquierda es elegir al candidato adecuado, algo que no está del todo claro, ya que la única carta que ha mostrado Susana Villaran, es el “emprendedor” Nano Guerra García, quien no necesariamente cuenta con el perfil para representar a los enfadados con el modelo económico.

 

Las elecciones regionales y municipales mostraron que una buena parte de los electores de Lima y de varias regiones del país están a la búsqueda de algo que para los defensores del modelo es casi un anatema: un Estado eficiente, con mayor capacidad de regulación y capaz de garantizar los derechos de la ciudadanía. Y al parecer, nadie termina de entender esto.

 
Javier
Torres

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