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Miércoles 23 de Mayo del 2012

Columnistas | 19-10-2010 | Javier Torres

¿UN VOTO ANTISISTEMA?

 

Empresarios y defensores del modelo económico vigente andan preocupados por la victoria de algunos líderes de izquierda en las elecciones regionales, invocándoles a no caer en posturas radicales y reconocer que los gremios empresariales son la representación de la sociedad civil (Ricardo Briceño). Por otro lado, hay quienes señalan que es necesario re-centralizar y revisar el modelo descentralista (Ricardo Lago y Jaime de Althaus), y quienes proponen que los presidentes regionales rindan cuentas ante el Congreso (Gianfranco Castagnola).

 

   ¿A qué se debe tanta preocupación? Sin duda a que los presidentes electos de Cajamarca (Gregorio Santos), Junín (Vladimir Cerrón) y Cusco (César Acurio) son críticos al modelo económico y a ciertas prácticas empresariales que consideran contrarias al medio ambiente, enarbolando como bandera la revisión de los contratos con las empresas mineras, aunque ellos saben que no cuentan con esta competencia.

 

   Sin embargo, una pregunta que deberían hacerse quienes andan tan preocupados por el “radicalismo” cusqueño o el “ambientalismo” cajamarquino es el motivo por el cual  la ciudadanía los ha elegido, sobre todo, en regiones donde los presidentes salientes mantienen posiciones de centro izquierda como Vladimiro Huaroc y Jesús Coronel de Fuerza Social y Hugo Gonzalez de UPP.

 

   Una fácil respuesta sería decir que recibieron un voto “antisistema” contrario a la inversión, pero una hipótesis más cercana a lo manifestado en varios conflictos por la población de dichas regiones -que tienen gran cantidad de proyectos extractivos en curso- es que en realidad se está solicitando más estado -a contracorriente de quienes defienden el liberalismo económico-, debido a que ni sus gobiernos regionales ni el gobierno nacional han sido capaces, durante estos años, de representar sus intereses y demandas frente a los enormes cambios que la gran inversión genera en las dinámicas socio-económicas regionales.

 

   Y si han ganado los candidatos de izquierda es porque son los únicos o los que más han reclamado por una mejor y mayor presencia del Estado, a diferencia de otros candidatos –empresarios o políticos- que no quisieron plantear el tema para evitarse conflictos con la gran inversión, ni con el actual gobierno. ¿Será posible que los nuevos presidentes regionales y los empresarios estén a la altura de la demanda ciudadana? Establecer canales de diálogo debe ser una tarea inmediata de ambos sectores, pero habrá que tener paciencia, por lo menos hasta que pasen las elecciones nacionales, por la enorme polarización que se nos viene.

 
Javier
Torres

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