Con algunas pequeñas diferencias, las encuestas realizadas en los últimos días (a las que se tiene fácil acceso a través de internet) adelantaron este resultado. ¿Qué hizo Humala para voltear un resultado que hasta hace diez días le era adverso? Paciencia, tranquilidad y buen humor. Mientras la mayoría de medios lo bombardeaba con denuncias poco rigurosas, Humala parecía reaccionar con la prudencia que Keiko demostró en la primera vuelta. La candidata naranja, en cambio, se mostró nerviosa, no encontró la manera de hacer lo imposible: desvincularse de su padre y eso se lo notaron los indecisos.
Ahora viene lo más difícil: Humala necesita elaborar un manejo político sumamente fino para que la enorme expectativa que ha generado en buena parte del país no lo supere. Y hay que apoyarlo en ese objetivo. Los primeros reportes televisivos desde el sur o la selva contenían dosis similares de fiesta y amenaza: "Celebramos su triunfo. Ahora, que cumpla sus promesas. De lo contrario, así como lo pusimos, lo sacamos" escuché decir a un poblador de Iquitos." Debemos defender la democracia.
Jerónimo
Centurión