El contenido de esta pgina requiere una versin ms reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Miércoles 23 de Mayo del 2012

Columnistas | 08-09-2011 | José Godoy

LA LÍNEA FRENTE AL NARCOTRÁFICO

Se ha personalizado, en demasía a mi modo de ver, el debate sobre la lucha contra las drogas en el Perú en el actual jefe de Devida, Ricardo Soberón. El flamante funcionario público ha generado controversias por sus posiciones sobre la erradicación como principal componente de la estrategia contra el narcotráfico, así como por su supuesta cercanía a los gremios cocaleros.

 

Yo no creo que los problemas del gobierno en esta materia se solucionarían con la salida de Soberón, cuestión descartada por Salomón Lerner Ghitis. Considero que la principal demanda a exigir a este gobierno es claridad en la política de lucha contra el narcotráfico, donde se han visto varias indefiniciones y omisiones, por quedar bien con todo el mundo.

 

Entre las omisiones me sorprendió que el señor Lerner no comentara nada sobre una política que comienza a ser implementada por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas: la unificación de la inteligencia de los institutos armados en el VRAE, un giro interesante en la estrategia contra Sendero Luminoso, cuyos miembros ahora son guachimanes del narcotráfico.

 

Dentro de las indefiniciones se han escuchado demasiadas voces en relación con la erradicación. Soberón ha explicado a los medios de comunicación, en forma tardía, cual es la posición del gobierno sobre esta medida: erradicación eficiente de la hoja de coca y con ciertos periodos de pausa. Sin embargo, ya se ha generado una imagen de indecisión que resulta fatal para la credibilidad de las autoridades involucradas.

 

Durante el gobierno de Alan García, la política en este campo fue un fracaso: los cultivos de coca crecieron en número, se suplió el kerosene por la gasolina de 84 octanos como insumo químico para macerar la planta, las pozas de maceración son menos artesanales e incluso se encontró algunos indicios de conexiones de funcionarios públicos con procesados por narcotráfico.

 

Como bien han indicado Juan Carlos Tafur y Carlos Basombrío, no existe posibilidad alguna, en este momento, de un consenso internacional para aplicar lo que, a mi modo de ver, sería una solución definitiva al tema: la despenalización de la cadena de la droga, para enfocarnos en la prevención.

 

Por tanto, es necesario que la política de contención al narcotráfico sea clara: erradicación, control de los insumos químicos, decomisos masivos, inteligencia contra las firmas y sus brazos armados, alternativas de desarrollo para cocaleros. De lo contrario, nos veremos en el triste espejo mexicano.

 
José
Godoy

Mis otra columnas
Galería Fotográfica
Galería Fotográfica
Encuesta

¿Está de acuerdo con el desempeño del Gobierno en el caso Conga?





Diviértete