Post Candidatos, libro compilado por Carlos Meléndez sobre la campaña electoral, deja varias lecciones, tanto a los actores de la política peruana, como a quienes la analizan. Luego de terminar su lectura van algunas conclusiones que me deja este conjunto de ensayos:
Un sistema partido: Más que un sistema de partidos tenemos a líderes políticos con organizaciones incipientes, que sobreviven a algunos fracasos electorales, ubicados en el tradicional espectro de izquierda a derecha y que concentran el apoyo de un segmento del electorado que no llega al tercio. Ello explica una elección tan disputada, con tanta incertidumbre, y que elevó el margen de error real de las encuestas de intención de voto.
Campañas cada vez más profesionales: Lección que deberá ser aprendida, sobre todo, por Alejandro Toledo y Luis Castañeda Lossio. La carencia de una organización mínima en Perú Posible propició que los errores de campaña no pudieran ser corregidos, lo que generó la desbarrancada del expresidente. Mientras que hacer una campaña “a lo que salga” hizo que Castañeda acabara como el forever alone del año.
La economía no lo es todo: Máxima que debe quedar tanto para PPK – y los candidatos de derecha que lo sucedan – como para los medios de comunicación que se lanzaron en masa a atacar a Humala solo por su aparente poca identificación con el modelo de mercado. Dos datos del libro de Alfredo Torres sobre opinión pública: solo 1 de cada 5 peruanos cree plenamente en el liberalismo económico, y la derecha no gana si es que sus propuestas no atienden a los sectores populares.
El peso del pasado: Si bien el fujimorismo tiene aceptación popular que ha permitido su supervivencia durante 20 años, aún no se ha planteado bien qué hacer una vez que su líder desaparezca físicamente, así como con el ala más dura de su agrupación. Situación que no solo les ha costado la elección, sino también al quedar atrapados en tópicos como el indulto, sin posibilidad de colocar otros temas en la agenda.
Las lecciones para Humala: El pragmatismo que le sirvió para ganar la elección debe ser acompañado de equipos eficientes y afiatados para gobernar. Y deberá mantener el equilibrio que alcanzó en la segunda vuelta: el centro no es solo un estado de ánimo, sino un espacio político bien definido.
PD: Mi solidaridad con Laura Puertas ante un despido injustificado que termina siendo una condecoración.
José
Godoy