Internacionales | Febrero 16, 2012
Miembros de una red de cazadores furtivos han asesinado a unos 200 paquidermos del Parque Nacional de Bouba N'djida con el único fin de sustraerles los colmillos, para luego traficar con el marfil; informa el diario local camerunés “Cameroon Tribune”.
La población de paquidermos en el Parque Bouba N'djida está calculada en 400, y pobladores locales temen que si continúa la masacre, a este ritmo, en unos días podrían ser aniquilados la totalidad de los elefantes en la reserva.
A pesar de los múltiples informes en la prensa que alerta de esta situación, las autoridades locales todavía no se han pronunciado sobre la matanza ni ha toma acciones contra los cazadores; lo que ha generado críticas por parte de las ONG internacionales.
La demanda de Marfil en los últimos años ha ascendido a niveles estratosféricos, en especial por parte de compradores del continente asiático, no sólo para emplearlo en la construcción de objetos de lujo, sino porque allí se cree que la materia blanca posee propiedades medicinales.