Internacionales | Febrero 17, 2012
La Asamblea General de la ONU aprobó ayer una resolución que condena la represión del régimen del presidente Bashar al Asad contra la población civil en Siria tras una violenta jornada que dejó al menos 41 muertos en el país árabe que, según organizaciones humanitarias, serían 6 mil los fallecidos desde el inicio de la revuelta, a mediados de marzo pasado. Entre quienes se opusieron a la resolución estuvieron Rusia, China, Irán y los países latinoamericanos del ALBA, integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua.
La propuesta votada expresa la "grave preocupación" por el deterioro de la situación en Siria y condena las "violaciones continuas y sistemáticas de los derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias". Además, insiste en la necesidad de aplicar el plan propuesto por la Liga Árabe, que impulsa una transición a un sistema democrático y pluripartidista, aunque no menciona en forma expresa que Asad ceda su cargo. (AFP)