La apelación de la teniente alcaldesa es contra el acuerdo de concejo que aceptó dejar sin efecto la renuncia que el propio Cantella había presentado por problemas de salud.
En audiencia pública, la defensa de De Monzarz señaló que, para demostrar su buen estado de salud, el alcalde debió someterse a un examen de una junta médica pública. Subrayó que el certificado presentado sobre el buen estado de salud de Cantella, que lleva la firma de un médico privado, no tiene validez.
Por su parte, la defensa de Cantella Salaverry argumentó que, según la ley, ninguna autoridad pública puede obligar a una persona a someterse a algún tipo de examen médico en contra de su voluntad.
Todos los expedientes revisados quedaron al voto y a la espera de un pronunciamiento definitivo del supremo tribunal electoral.