Política | Junio 10, 2011
Ayer en el Congreso se debatió durante seis horas cuatro informes realizados por los parlamentarios Guido Lombardi, Víctor Isla, Humberto Falla y Martha Moyano, sobre los hechos ocurridos el pasado 5 de junio de 2009 en Bagua, donde murieron 34 personas entre nativos y policías.
El Pleno aprobó el documento de Moyano con 44 votos a favor y 21 en contra. En dicho informe la fujimorista exculpa a los ex ministros Mercedes Cabanillas (Interior), Mercedes Aráoz (Comercio Exterior), Ántero Flores-Aráoz (Defensa), Yehude Simon (Primer Ministro) y Octavio Salazar de cualquier responsabilidad penal y sólo les encuentra “una responsabilidad política”.
Cabe señalar que en la investigación hecha por el legislador Víctor Isla se precisaba, además, responsabilidades penales contra los ex ministros del gobierno de Alan García.
Coincidentemente, esto ocurre el mismo día en que se traslada sorpresivamente a Alberto Fujimori al Hospital de Neoplásicas y se le muestra ‘delgado’ y, según el médico fujimorista Alejandro Aguinaga, “demacrado” y con un “profuso sangrado” en la lengua.
Días atrás, el aprista José Vargas había pedido públicamente al presidente Alan García que le confiera el indulto a Fujimori, actualmente condenado a 25 años de carcelería.
Al respecto, el director del Instituto de Defensa Legal, Ernesto de La Jara, no descartó que el intento de querer liberar a Fujimori a través de un indulto, tenga como objetivo buscar una protección para el presidente Alan García, una vez que deje el poder. “Hay indicios de que podría ser. Hay que tener mucho cuidado”, aseveró.
Precisó, sin embargo, que el indulto no procedería porque Fujimori fue condenado por delitos contra los derechos humanos. En todo caso, dijo que el ex mandatario tendría que demostrar que si no recibe un tratamiento adecuado, “se moriría”. Pero, no está ocurriendo eso ahora”, advirtió.
Por último, dijo que “todos estos globos de ensayo” demuestran el co-gobierno que hubo entre el Apra y los fujimoristas durante el presente régimen, “con el claro objetivo de proteger las espaldas de Alan García”.